Un peritaje de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de Gendarmería Nacional determinó que no fue posible confirmar la autenticidad de los audios atribuidos a Diego Spagnuolo, incorporados a la investigación judicial por el caso de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
El informe técnico identificó posibles cortes, regrabaciones, discontinuidades e inconsistencias acústicas en los archivos analizados, lo que impidió establecer que se tratara de registros originales y continuos.
Además, los especialistas señalaron que no pudieron atribuir técnicamente las voces a las personas imputadas en la causa.
🔎 Qué reveló el peritaje sobre los audios de Spagnuolo
Según las conclusiones del estudio, las grabaciones presentaban características compatibles con posibles modificaciones o procesos de regrabación.
Entre las irregularidades detectadas se mencionaron:
- Cortes y discontinuidades en los registros de audio.
- Inconsistencias acústicas que dificultan establecer la continuidad de las conversaciones.
- Rasgos compatibles con regrabaciones del material original.
- Limitaciones técnicas para identificar a los hablantes.
Estas observaciones impidieron que los peritos llegaran a una conclusión definitiva sobre el origen y la integridad de las grabaciones.
Sin embargo, la imposibilidad de confirmar su autenticidad no demuestra por sí misma que los audios sean falsos o hayan sido manipulados deliberadamente.
🎙️ No pudieron confirmar a quién pertenecen las voces
Otro de los puntos centrales del informe fue la imposibilidad de realizar una identificación técnica concluyente de las voces.
Los especialistas indicaron que no contaban con elementos suficientes para asignar las intervenciones registradas a las personas investigadas.
Por lo tanto, el análisis no permitió establecer de manera científica que las conversaciones correspondieran efectivamente a Diego Spagnuolo u otros imputados.
⚖️ La cadena de custodia, una de las principales dificultades
El peritaje también advirtió sobre problemas relacionados con la cadena de custodia del material, es decir, el procedimiento destinado a garantizar que una prueba se conserve sin alteraciones desde su obtención.
Según el informe, esa cadena se había interrumpido antes de que los archivos llegaran a la instancia pericial.
Esta circunstancia limitó la posibilidad de verificar el origen de las grabaciones y determinar si habían permanecido intactas.
En consecuencia, Gendarmería no pudo certificar ni la autenticidad de los audios ni la identidad de las voces, una conclusión que deberá ser evaluada por la Justicia junto con las demás pruebas incorporadas a la causa ANDIS.
