martes, 23 julio, 2024

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El Gobierno anunció que pondrá en marcha un esquema de “renuncia voluntaria” a los subsidios al transporte, para que los usuarios del sistema público de trenes y colectivos paguen la tarifa plena si consideran que no necesitan subvenciones del Estado. Lo anunció este lunes el ministro de Transporte Diego Giuliano y sería implementado a lo largo de esta semana. El boleto de colectivo, sin subsidio, costaría $700 y el de tren, unos $1.100.
El Poder Ejecutivo oficializará esa medida este martes en el Boletín Oficial. Se trata de un registro para que usuarios de transporte que utilicen la tarjeta SUBE puedan renunciar a contar con el subsidio. La medida solo tendrá como alcance el sistema de transporte público que forma parte de la jurisdicción nacional, es decir líneas de colectivos y trenes en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Hay, en paralelo, un condimento político en el anuncio. El ministro Giuliano aseguró que la cuestión de los subsidios forma parte de la discusión de campaña. “Nosotros somos partícipes de informar, de dejarle claro a la sociedad cómo son las cosas. Hay intereses sociales en juego”, mencionó el funcionario. “Quien va a decidir por opciones que van a eliminar los subsidios, deberían optar por renunciar a los subsidios”, advirtió.

Según estimaron fuentes oficiales, un boleto mínimo de colectivo en el AMBA sin ningún subsidio costaría unos 435 pesos y el rango de precios iría hasta los 700 pesos. En el sistema público que depende del Ministerio de Transporte nacional -entre colectivos y trenes- circulan diariamente unos 5 millones de pasajeros. Para mantener el subsidio como en la actualidad no será necesario hacer ningún trámite, indicaron desde Gobierno.
Una vez que oficialice la medida, el Gobierno invitará a las provincias a que implementen un registro similar para permitir que los usuarios que quieran renunciar a su subsidio lo haga. Actualmente unas 53 jurisdicciones cuentan con el sistema SUBE, por lo que podrían incluirse en el sistema de renuncia voluntaria que implemente la Nación. Se trata de un sistema distinto al RASE que rigió para las subvenciones a las tarifas de luz y gas, que actuaron como un registro por el cual el Estado podía discriminar, según el nivel de ingresos, a qué nivel de cobertura de subsidios correspondería cada hogar.

“La acción de registro para la renuncia al subsidio al transporte es sólo para las personas que no quieran continuar abonando una tarifa subsidiada sino pagar la tarifa correspondiente sin subsidio, o tarifa ‘plena’. En una primera etapa también se podrá solicitar pagar la tarifa plena sin subsidio a los conductores de colectivo”, indicaron desde Transporte.

La renuncia al subsidio implicará, ampliaron, la pérdida de todos los beneficios asociados a la SUBE. “Aquellas personas que optan por no continuar con el subsidio también perderán el acceso a los beneficios que tiene SUBE: Atributo Social Federal a grupos sociales con 55% de descuento en la tarifa y a la RED SUBE para quienes realizan trasbordo, en el primer viaje se paga el valor total del pasaje, en el segundo un 50% menos y a partir del tercero un 75% menos. Como así también a todos los Atributos Locales definidos por las jurisdicciones donde la tarifa se abona con SUBE”, mencionaron desde la cartera que dirige Giuliano.