Los efectos de un fenómeno de “El Niño” de gran intensidad comenzarán a sentirse con mayor fuerza en la Argentina durante la primavera y podrían provocar lluvias superiores a las habituales, crecidas de ríos y un aumento del riesgo de inundaciones en diferentes regiones del país.
Las proyecciones climáticas anticipan que el fenómeno podría convertirse en uno de los más intensos de las últimas cuatro décadas y que sus efectos se extenderían, al menos, hasta febrero de 2027.
Una de las regiones bajo mayor atención es el Litoral argentino, debido a la combinación de precipitaciones abundantes en el noreste del país y en el sur de Brasil. Este escenario podría incrementar considerablemente el caudal de los principales ríos de la región.
🌧️ Qué zonas de Argentina tendrán más lluvias
El pronóstico climático trimestral para septiembre, octubre y noviembre anticipa probabilidades elevadas de precipitaciones superiores a los valores normales en distintas zonas del territorio argentino.
Las mayores anomalías se esperan sobre el norte del Litoral y el oeste de Cuyo, además de sectores de La Pampa, sudoeste de Buenos Aires y noreste de la Patagonia.
También se proyectan lluvias entre normales y superiores a las habituales en el sur del Litoral, Córdoba, San Luis, Buenos Aires y el noroeste de la Patagonia.
En cambio, sobre el centro-oeste de Formosa y Chaco, el este de Salta y Santiago del Estero se esperan precipitaciones dentro de los parámetros habituales.
El panorama será diferente en sectores del Noroeste argentino (NOA) y el sudoeste de la Patagonia, donde las proyecciones anticipan precipitaciones inferiores a los valores normales.
⚠️ Por qué aumenta el riesgo de inundaciones
La climatóloga Matilde Rusticucci, investigadora del CONICET y profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, explicó que el problema no depende únicamente de la cantidad total de lluvia.
Cuando las precipitaciones son considerablemente superiores a las habituales, el suelo puede perder capacidad para absorber el agua.
“Cuando hablamos de lluvias más intensas de las habituales, nos referimos a la posibilidad de que el agua caída supere la capacidad de absorción que tiene la tierra”, explicó Rusticucci.
Este escenario puede provocar acumulaciones de agua, anegamientos y crecidas, especialmente cuando las precipitaciones intensas se repiten durante períodos prolongados.
🌊 El Litoral, en el centro de las preocupaciones
Una de las principales zonas bajo observación comprende las provincias de Misiones, Corrientes, el este de Formosa, Chaco y Santa Fe, además del sur de Brasil y el norte de Uruguay.
Esta extensa región podría convertirse en uno de los epicentros de las precipitaciones asociadas al fenómeno.
“Estamos hablando de una perspectiva que prevé lluvias que pueden estar muy arriba de lo normal en el noreste del país. Y dado que también se esperan lluvias abundantes en el sur de Brasil, los ríos de esa zona van a traer mucha agua”, señaló Rusticucci.
La combinación resulta especialmente relevante porque buena parte de los grandes sistemas fluviales que atraviesan el territorio argentino reciben aportes de precipitaciones ocurridas fuera del país.
Por ese motivo, incluso las lluvias registradas en territorio brasileño pueden terminar influyendo sobre los niveles de los ríos aguas abajo.
💦 Las consecuencias podrían llegar hasta Buenos Aires
Aunque el noreste aparece como una de las regiones más expuestas, los efectos de las precipitaciones abundantes podrían extenderse hacia el sur.
La provincia de Buenos Aires también podría enfrentar complicaciones debido a las características de su relieve.
En buena parte del territorio bonaerense existen pendientes reducidas, por lo que el agua puede escurrir lentamente después de períodos prolongados de precipitaciones.
Cuando los suelos ya se encuentran saturados, nuevas lluvias pueden aumentar el riesgo de anegamientos e inundaciones en áreas rurales y urbanas.
📊 Qué muestran los antecedentes de El Niño en Argentina
Los registros históricos permiten observar una relación entre los episodios de El Niño y algunas de las primaveras más lluviosas registradas en el país.
Un análisis estadístico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) determinó que, entre las diez primaveras más lluviosas consideradas en sus registros, cinco coincidieron con condiciones asociadas a El Niño.
Además, cuatro de las diez primaveras más frías analizadas se produjeron bajo la influencia del mismo fenómeno.
Desde 1981 se registraron 15 eventos de El Niño durante la primavera, cinco de los cuales fueron clasificados como fuertes.
Estos antecedentes sirven como referencia para evaluar el posible impacto del episodio actual, aunque cada evento presenta características particulares y sus consecuencias pueden variar según la región.
🌡️ El fenómeno ya comenzó a mostrar sus efectos
Rusticucci señaló que algunas señales asociadas a El Niño ya habían comenzado a observarse durante el invierno.
“Venimos de un invierno en el que los efectos del Niño ya se habían empezado a sentir, con temperaturas en promedio más moderadas y con lluvias más intensas en varias regiones”, explicó.
Sin embargo, la especialista advirtió que la primavera representa un período especialmente importante para observar su impacto sobre la Argentina.
“Lamentablemente, todos estos impactos se van a potenciar en los próximos meses porque es en la primavera cuando este fenómeno se manifiesta con más fuerza sobre nuestro país”, agregó.
🌎 Qué es El Niño y por qué afecta a Argentina
El Niño forma parte de un fenómeno climático natural conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS).
Durante su fase cálida se produce un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial. Esa modificación puede alterar los patrones de circulación atmosférica y generar cambios en las precipitaciones y temperaturas de diferentes regiones del planeta.
En la Argentina, sus efectos suelen variar considerablemente según la zona, pero el noreste y el Litoral se encuentran entre las regiones donde históricamente puede favorecer períodos más húmedos.
Por eso, un episodio particularmente intenso aumenta la atención sobre las cuencas de los principales ríos y sobre aquellas áreas con antecedentes de inundaciones.
📅 Hasta cuándo podría durar El Niño
Las proyecciones internacionales anticipan que las condiciones asociadas al fenómeno podrían mantenerse durante los próximos meses.
Según las previsiones mencionadas, existe una probabilidad muy elevada de que El Niño continúe activo hasta febrero de 2027, aunque su intensidad puede modificarse durante ese período.
El momento de mayor intensidad se produciría hacia finales de 2026, coincidiendo con una etapa del año especialmente sensible para la Argentina por la influencia que el fenómeno puede ejercer sobre las precipitaciones.
🚨 Una primavera marcada por las lluvias
Con este escenario, la evolución de las precipitaciones y los niveles de los principales cursos de agua será uno de los factores climáticos a seguir durante los próximos meses.
El Litoral argentino aparece como una de las regiones de mayor atención por la posibilidad de recibir lluvias superiores a las normales y por el aporte adicional de agua procedente de las cuencas ubicadas en Brasil.
Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y Santa Fe se encuentran entre las provincias donde la evolución del fenómeno tendrá especial importancia, mientras que los posibles efectos podrían extenderse hacia otras regiones del centro del país.
Si las previsiones se cumplen, la primavera de 2026 estará marcada por un episodio de El Niño particularmente intenso, con precipitaciones abundantes y un escenario que obligará a mantener bajo vigilancia el comportamiento de los ríos y las zonas con mayor vulnerabilidad frente a inundaciones.





