El actor español Miguel Ángel Silvestre, reconocido por su trabajo en series como «Velvet» y «Sky Rojo», protagoniza «Los enviados», la nueva propuesta de suspenso místico y religioso dirigida y producida por Juan José Campanella para la pantalla chica que llegará mañana a la plataforma de streaming Paramount+ y que indaga en las contradicciones entre «el corazón y la razón y entre lo que la ciencia puede explicar y lo que no».
«Campanella sabe tocar todos los palos y se generan conversaciones muy interesantes por eso, sobre lo que está arraigado, sobre los deseos que están por encima y conectados a la naturaleza y las dudas respecto a Dios y el Diablo», agregó el intérprete sobre la temática que aborda la producción, que reúne un elenco y un equipo creativo y técnico provenientes de México -donde se filmó- y Argentina con la participación de España.
Ese contacto colaborativo de corte iberoamericano se traslada también a la narrativa de «Los enviados», centrada en el personaje de Simón Antequera (Silvestre), un abogado y sacerdote español que se desempeña como investigador de presuntos milagros para el Vaticano.
Con una personalidad que por momentos se acerca más a la incredulidad que a la fe, y con pequeños guiños de ambición dentro de la Iglesia, Antequera está acostumbrado a trabajar en solitario en sus casos y se presenta como un rebelde que con sus buenas dosis de altanería sabe cómo contrariar a los clérigos más tradicionales de la institución que se desesperan por sumar sucesos extraordinarios a sus listas.
Sin embargo, su postura se pone totalmente en jaque cuando le encargan la misión de viajar a México para verificar dos milagros de «resurrección» realizados por el padre Rafael Quintana (Adrián Vázquez), quien con el paso de los años y en base a su fama se convirtió en una opulenta estrella y en un verdadero atractivo turístico del pueblito en el que vive.
Para eso, Antequera cuenta con la ayuda -impuesta a regañadientes- del médico y también sacerdote mexicano Pedro Salinas (interpretado por Luis Gerardo Méndez, de «Narcos: México» y «Club de Cuervos»), un hombre creyente, metódico y muy recatado que funciona como la contraparte ideal del protagonista en una suerte de dinámica estilo «buddy cop» en clave católica.
Todo cambiará para la dupla cuando el padre Quintana desaparece sorpresivamente en los albores de la pesquisa, dando inicio a una búsqueda que desembocará en el descubrimiento de una colonia psiquiátrica ubicada en las afueras del pueblo, donde parecen acumularse una serie de siniestros secretos.
Así, a lo largo de sus ocho episodios de cerca de 45 minutos cada uno, se desata una historia inquietante y por momentos truculenta que busca superponer el ritmo y la atracción del oscuro misterio presente en una trama casi policial y en el encuentro con hechos incomprensibles.






