El actor español Miguel Ángel Silvestre, que pasó por Buenos Aires para promocionar la segunda temporada de la serie de misterio y terror “30 monedas”, aseguró a Télam que el éxito de la propuesta del cineasta Álex de la Iglesia se debe a que “lo que funciona hoy en día es lo auténtico”.
“Es muy diferente a las series que están ahora mismo en la oferta y realmente te evades de la realidad”, amplió el intérprete nacido en Castellón de la Plana, en la Comunidad Valenciana, en su fugaz estadía porteña.
La charla con el actor de títulos como “Sin tetas no hay paraíso”, “Velvet”, “Sense8”, “Sky Rojo” o “Los enviados” se dio en un importante hotel céntrico, donde se alojó apenas por 26 horas para dar unas pocas entrevistas y participar de un evento. “Un asado es lo que le pido a la vida en estos momentos”, reclamaba ayer entre risas, con un entusiasmo con el que supo aplacar el cansancio de la gira promocional que lo había tenido hasta el domingo en México.
Tiene motivos para estar contento: es que por estos días la segunda entrega de “30 monedas”, que presenta capítulo nuevo cada lunes por la señal premium HBO, es la producción número 1 en la plataforma HBO Max en todo el mundo.
Un pueblo de provincias que se convierte en el centro de todo tipo de eventos sobrenaturales, un cura exorcista y exboxeador, un alcalde asustadizo que no quiere reconocer lo que pasa, una secta de religiosos que busca las “30 monedas” que Judas cobró por su traición a Jesús como artefactos místicos que le permitirán crear el infierno en la Tierra, demonios, monstruos y mucho gore, todo con un ritmo frenético y altas dosis de humor: conforman un combo que consiguió conquistar públicos de todo el planeta.
La segunda temporada de la serie creada y dirigida por el autor de “El día de la bestia” y “Muertos de risa”, y coescrita junto con Jorge Guerricaechevarría, redobla la apuesta: las ideas, por locas que parezcan, tienen vía libre en una ficción que, solo en el primer capítulo, muestra una lucha encarnizada entre curas por las famosas monedas, la muerte de un camarógrafo al que se le incrusta un dron en el pecho y al padre Vergara (Eduard Fernández) paseando por el mismísimo infierno.
Tras los trágicos acontecimientos de la primera entrega, la mayoría de los habitantes de Pedraza fueron recluidos en un hospital psiquiátrico, Elena (Megan Montaner) yace en coma en un hospital madrileño y Paco (Silvestre) intenta cuidar de ella embargado por remordimientos.
El reparto de esa nueva temporada incluye dos incorporaciones de lujo como la actriz Najwa Nimri y el estadounidense Paul Giamatti, que encarnará a un nuevo enemigo del trío de héroes.





