El presidente Javier Milei ordenó este miércoles el envío al Congreso de un proyecto de ley para que la Argentina adhiera formalmente al Consejo de Paz creado por su par de Estados Unidos, Donald Trump. La iniciativa busca que el país se incorpore de manera institucional al organismo impulsado por el líder republicano, en una señal explícita de alineamiento estratégico con Washington.
Para concretar el ingreso, la administración libertaria necesitará la ratificación legislativa en ambas cámaras. Según confirmaron fuentes oficiales, el proyecto formará parte del temario de sesiones extraordinarias que comenzará a tratarse el próximo lunes 2 de febrero y se extenderá hasta el 27. En la Casa Rosada admiten que el cronograma es ajustado y que el objetivo inmediato es avanzar, al menos, con la media sanción antes de fin de mes, con la expectativa de lograr la aprobación definitiva en marzo.
En los últimos días, la cuenta oficial del Consejo de Paz difundió un mensaje de bienvenida a los países integrantes, entre los que figura la Argentina. El listado incluye a Camboya, Albania, Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Bulgaria, Hungría, Egipto, El Salvador e Indonesia, entre otros. De un total de 20 miembros, solo una minoría cumple con estándares plenos de democracia y, dentro del grupo, únicamente Estados Unidos integra el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.
El organismo fundado por Trump se propone promover una “paz duradera” en regiones atravesadas por conflictos armados, con especial foco en Medio Oriente. Sin embargo, su composición y su escaso anclaje en los marcos multilaterales tradicionales han generado reparos en sectores diplomáticos y académicos.
La decisión de Milei de impulsar la adhesión argentina refuerza su política de alineamiento total con la agenda de seguridad y política exterior de los Estados Unidos, una línea que el Gobierno viene profundizando desde el inicio de la gestión y que vuelve a quedar en el centro del debate político y parlamentario.






