En el debut de Xavi como técnico, el blaugrana ganó 1-0 gracias a un penalti de Memphis, aunque lo pasó muy mal durante la mayor parte de la segunda parte.

El Barcelona inició la era Xavi con una victoria por 1-0 sobre el Espanyol en El Clásico, gracias a un penalti de Memphis Depay al comienzo del segundo tiempo. Así, volvió a ganar en La Liga tras dos empates y dos derrotas seguidas.
La primera parte fue un dominio absoluto para el Barcelona, que superó al Espanyol pero no logró materializar ocasiones ante un feroz Diego López en la portería. Memphis Depay fue el más obvio, con un disparo directo al minuto 28 que acribilló al portero del Espanyol.
La segunda parte comenzó como había terminado y al minuto de juego Memphis recibió un disparo en el área de penalti del Espanyol y se le concedió un penalti que el propio delantero holandés convirtió en el único gol de la sesión de la tarde. Ya con un 1-0 a favor, el equipo de Xavi aún tenía algunas situaciones que no se podían identificar.
En el minuto 35 de la prórroga para el Espanyol, Raúl De Tomás lanzó un tiro libre junto al poste y dos minutos después el cabezazo del belga Landry Dimata falló en el poste vertical. Por si fuera poco, a los 40 minutos De Tomás volvió y se dirigió al travesaño, esta vez con un cabezazo a bocajarro que dejó a Marc-André ter Stegen sin suerte.
Pese a los embates de Espnayol, Barcelona logró resistir y sumó los primeros tres puntos de la era Xavi, que arrancó con el pie izquierdo pese al sufrimiento del final del encuentro.






