El enfrentamiento entre el ministro de Seguridad bonaerense, y la ministra de Seguridad de Alberto Fernández, Sabrina Frederic escaló lo suficiente como para que el Presidente Alberto Fernández y el gobernador Kicillof tuvieran que reunirse para resolver la pelea.
Empezó con un encuentro a los gritos por sus diferencias de abordaje de la cuestión, pero se ha transformado en un enfrentamiento político dilucidado por los medios que al Presidente le fastidia.
Primero fueron las diferencias por la utilización de pistolas TASER, retiradas por Frederic, en contra de la opinión de Berni, y en las últimas horas la carta que le envió el ministro de Kicillof a la ministra solicitando el retiro de las fuerzas federales de la provincia.
Alberto entiende que el cuestionamiento político también va dirigido a su presidencia, y ya le habría pedido al gobernador que lo remueva del ministerio cuanto antes.
Pero Kicillof prometió que podía controlar la situación y encolumnar a Berni detrás de la política de seguridad nacional. Hoy lo consiguió, pero nadie cree que esa paz dure demasiado tiempo.






