El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, respondió al ataque suicida perpetrado ayer contra el aeropuerto de Kabul en plena evacuación de miles de personas de Afganistán tras el regreso del Talibán al poder.
«No lo olvidaremos, no lo perdonaremos, los perseguiremos y haremos que paguen por esto».
Al menos 90 personas murieron, según le confirmó un funcionario de Salud afgano a la BBC. Entre los fallecidos hay 13 militares estadounidenses, informó el Pentágono.
EE.UU. atribuyó el atentado al grupo EI-K (ISIS-K, por sus siglas en inglés), una filial afgana del autodenominado Estado Islámico responsable de algunos de los atentados más atroces en el país y enemigos de los talibanes.
El propio grupo reivindicó el ataque en un mensaje publicado en Telegram.






