El fundador de Microsoft, Bill Gates, afirmó que espera que los niveles de infección por COVID-19 se reduzcan a «cifras muy pequeñas» a finales del próximo año, a medida que las vacunas estés cada vez más disponibles en todo el mundo.
Gates consideró que en «los próximos tres o cuatro meses» Estados Unidos y otros países desarrollados empezarán a tener un exceso de vacunas que podrán compartir con las naciones más pobres. «Durante el resto del año, EEUU, el Reino Unido y otros países podrán asegurarse de que las vacunas se destinen a los países en desarrollo», declaró al programa Sophy Ridge on Sunday de Sky News.
“Dado que muchas de las vacunas han funcionado, aunque ahora estemos estudiando algunos de los efectos secundarios y asegurándonos de que podemos tratarlos y de que son muy raros, esta buena noticia significa que podremos suministrar otras”, explicó el empresario.
Según consideró el fundador de Microsoft, “la otra buena noticia es que la tasa de mortalidad real de esta epidemia en los países más pobres ha sido bastante baja”. «Los lugares en los que hay que vacunar a todos los mayores de 60 años, como Sudáfrica o Brasil, se convertirán en un prioridad en los próximos tres o cuatro meses, cuando Estado Unidos pase a ocupar esa posición de exceso».






