Cientos de embarcaciones se encuentran en un río de la Amazonia brasileña para extraer oro de forma ilegal ante la pasividad de las autoridades nacionales, pese a que la Procuraduría solicitó la prohibición de esas actividades.
El Ministerio Público Federal demandó que los gobiernos nacional y del estado de Amazonas adopten las medidas pertinentes para interrumpir la extracción de oro, incluso con la «destrucción» de los equipamientos si fuera necesario.
Las balsas, dragas y remolcadores se encuentran en el río Madeira, a unos 115 km de Manaos, capital de Amazona.






