El acuerdo Escazú, que busca garantizar el acceso a la información, la participación ciudadana y la justicia en temas medioambientales, fue impulsado desde 2012 por Costa Riza y Chile, que asumió la secretaría técnica de las negociaciones. El Escazú está inspirado en el convenio europeo Aarhus, que entró en vigencia en 2001.
La Asamblea General de las Naciones Unidas iba a ser el marco de cierre para que los países de América Latina y el Caribe firmaran el acuerdo. Sin embargo, el gobierno de Sebastián Piñera anunció a ultima hora que no rubricará el tratado, a pesar de ser un impulsor del mismo durante su primer mandato, negociador y de haber aprobado el texto final en 2018.
La Cancillería y el ministerio de Medio Ambiente chilenos elaboraron un documento con las razones por las que el país transandino no firmará el tratado Escazú
- El acuerdo introduce una serie de principios no definidos que condicionarán la legislación ambienta.
- Implica cambios en la legislación que generarán incertidumbre jurídica.
- introduce obligaciones «ambiguas, amplias e indefinidas» al Estado que dificultan su cumplimiento.
- Expone a Chile a controversias internacionales por la aplicación directa de sus normas y su carácter amibaüo.
El ex presidente chileno Ricardo Lagos, enviado especial para el cambio climático de Naciones Unidas, expresó que “es inexplicable la decisión del presidente Piñera de no ratificar Escazú. Por años, Chile lideró este acuerdo pionero en materia ambiental y, con esta decisión, se aparta del multilateralismo activo en este tema, del que ha sido un actor importante”.
En el Gobierno chileno temen que el tratado provoque una sobrerregulación que trabe futuras inversiones a través de recursos internacionales. cuando está abocado a simplificar y trasparentar los procesos de verificación de inversiones.
Hasta el momento 23 estados firmaron el acuerdo y 10 ya lo ratificaron en sus Parlamentos (Antigua y Barbuda, Bolivia, Ecuador, Guyana, Nicaragua, Panamá, San Vicente y las Granadinas, Saint Kitts y Nevis, Uruguay y Argentina). Con un estado más que lo ratifique, tratado Escazú entraría en vigor. De todas formas, más allá del plazo fijado, los estados pueden continuar con las ratificaciones en sus respectivos Congresos.






