El gobierno de la República Popular China, en donde todo comenzó, exigirá a los pasajeros que quieran volar a este país que presenten antes de embarcar una prueba de covid-19 con resultados negativos. La prueba, que deberá realizarse en un centro designado o reconocido por la embajadas chinas del país en el que comience el viaje, no deberá realizarse dentro de los cinco días del viaje.
China considera que ha logrado poner bajo control casi por completo el coronavirus en su territorio, salvo brotes esporádicos, el último de ellos en la región de Xinjiang. La medida que se impondrá a los visitantes está orientada a disminuir el riesgo de brotes por casos importados, toda vez que se prevee un aumento en la frecuencia de los vuelos internacionales.
Los ciudadanos chinos podrán subir sus pruebas a una aplicación de móvil para informar del resultado. Quienes sean extranjeros deberán obtener una certificación de la embajada china en el país donde se encuentren. las compañías aéreas serán quienes validarán los códigos de salud en la aplicación china y las certificaciones de los extranjeros.
Cada embajada china evaluará cuidadosamente la capacidad de hacer pruebas de los países anfitriones y formulará los procedimientos exactos para viajar cuando se cumplan las condiciones para efectuar las pruebas.
Según un comunicado conjunto de la Administración China de Aviación Civil, el Ministerio de Exteriores y la Administración de Aduanas, la medida se toma “para garantizar la salud y la seguridad en los viajes internacionales y reducir el riesgo de que la epidemia se expanda cruzando fronteras”. Los pasajeros que no tengan esa documentación en regla no podrán volar.






