Polémica siempre que está frente a un micrófono, Cristina Kirchner tuvo una frase feminista y machista en la misma jornada, durante la presentación de su libro Sinceramente, en Rosario.
Primero, confesó algo que ya había dicho en una de sus tantas cadenas nacionales, y es que le hubiese gustado ser amante de Manuel Belgrano, su prócer favorito. Un pensamiento acorde con la libertad femenina y la defensa del goce, como lucha colectiva de estos tiempos.
Pero después, atacó a María Eugenia Vidal -sin nombrarla- porque no se conoce su vida privada, y según su razonamiento se la muestra como virginal, a pesar de ser divorciada. Es decir que, lo que plantea Cristina es que debería hablarse de cuestiones de alcoba de la gobernadora, en lugar de su gestión, como corresponde. Cabe recordar que su propia hija es divorciada, al igual que muchas dirigentes de todos los partidos políticos. Sonó machista. Pero sobre todo, sus palabras carecieron de sororidad, esa hermandad y defensa que las mujeres deben tener siempre entre ellas.
Lo que dijo CFK:
«Me inventaron amantes. Yo siempre pensé que era algo muy misógino, muy contra las mujeres, pero después me di cuenta que hay dirigentes mujeres, jóvenes, de 45 años, que no son del campo nacional y popular, que no son viudas como yo, son separadas, como hadas, virginales, angelicales».
«¿Saben que Belgrano nunca se casó? No había forma… Yo hubiera sido la amante, a lo mejor, qué sé yo, no sé. Pero algo con Belgrano hubiera tenido, estoy absolutamente segura. En serio»






