El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Cuba informó el día de ayer que su vacuna, la Abdala, tiene una eficacia del 92,28 por ciento con tres dosis, para proteger a las personas contra el coronavirus.
La ministra de Salud, Carla Vizzotti, y la asesora presidencial, Cecilia Nicolini, fueron a analizar en mayo el desarrollo de la vacuna, en un viaje destinado a conocer sus avances y con el objetivo de negociar su compra y posterior arribo a la Argentina.
La vacuna cumple con las exigencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que impone como requisito una eficacia superior al 50 por ciento.
Así, Cuba se convierte en el primer país latinoamericano que cuenta con antígenos desarrollados y producidos por su propia industria farmacéutica estatal, un logro particular para un país pequeño, de escasos recursos materiales, sometido a sanciones de Estados Unidos y que atraviesa una dura crisis económica.
Durante su último viaje a Cuba Vizzotti y Nicolini visitaron la planta donde se realizan las dosis para conocer los detalles de su desarrollo.
“Hablamos del proyecto común y de trabajar no sólo para poner en valor una vacuna totalmente desarrollada, producida y aplicada en Latinoamérica, sino también hacerlo en otros ejes de lo que es salud y la ciencia y tecnología”, declaró la ministra.







