El músico y compositor iraní Mahdi Rajabian fue detenido y acusado de «fomentar la prostitución» por incluir en su grabación voces femeninas. Rajabian denunció esta semana ante la BBC su detención y puesta en libertad bajo fianza hasta el día en que se celebre la vista contra él. La doctrina del régimen clerical islamista de Irán prohíbe a las mujeres no solo mostrar en público su cabello sino también la voz.
Rajabian, de 31 años, tiene prohibida toda actividad musical hasta que se celebre el juicio. El magistrado oe acusó formalmente de contravenir las normas del régimen con su música –que presuntamente «critica al régimen, lo sagrado, y fomenta la prostitución» por incluir voces femeninas–, aunque dos semanas después el juez le concedió la fianza por presión de los familiares.
La detención de Rajabian se enmarca en la campaña de represión interna contra disidentes civiles, que exigen al régimen de los ayatolás libertad de expresión e igualdad entre hombres y mujeres.
Una de las primeras medidas del ayatolá Jomeini al llegar al poder en 1979 fue prohibir la música en la radio y la TV, alegando que convertía «el cerebro humano en algo inactivo y frívolo». Desde entonces, solo se retransmite música religiosa o revolucionaria, aunque desde el año 2000 ha proliferado gracias a internet todo tipo de música en locales cerrados frecuentados por los jóvenes.
Irán permite a las mujeres cantar solo si lo hacen en coro y ante un auditorio femenino, y con autorización oficial. Está terminantemente prohibido cantar para un público masculino.







