Ibiza fue el escenario escogido para arrancar un nuevo servicio premium de reparto de comida. El miercoles pasado, un dron delivery de la compañía Drone to Yacht despegó de Tarida para entregar el primer pedido a un yate que se encontraba fondeando en esas aguas.
Es como un glovo aéreo para barcos. El usuario selecciona desde su yate qué quiere comer, realiza el pedido a través de la app o la web de DroneToYacht al restaurante escogido, y a partir de ahí ya solo tiene que esperar a que su comida llegue volando.
En el otro lado de la app, el restaurante recibe el pedido y se pone manos a la obra. El personal de cocina prepara los platos, los empaqueta y los entrega al operador del dron. En este momento se procede a localizar la ubicación de la embarcación, se coloca el pedido en la aeronave para que despegue en las proximidades del restaurante y haga la entrega en pocos minutos.







