Estados Unidos advirtió el domingo a Rusia que habrá «consecuencias» si Alexéi Navalni muere en prisión. Sus seguidores preparan una protesta para el miércoles para «salvar la vida» del enemigo de Vladimir Putin, enfermo y en huelga de hambre en un penitencial.
Médicos indicaron que Navalni podría sufrir un paro cardíaco «en cualquier momento». Desde el 31 de marzo, y a través de una huelga, exige tratamiento médico para su dolor de espalda y el entumecimiento de piernas y manos que sufre.
La presión aumentó cuando la Unión Europea afirmó estar «profundamente inquieta» por la situación del opositor. «Habrá consecuencias si muere», lanzó el consejero de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, en CNN.
Las autoridades rusas «son responsables de la salud» de Navalni, agregó el portavoz de la diplomacia de Washington, Ned Price. El sábado, el propio presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ya había juzgado como «totalmente injusta» la situación del opositor.







