Con una década de retraso, la Organización Marítima Internacional (OMI) – dependiente de la ONU – aprobó el viernes un reglamento para restringir el uso y transporte de hidrocarburos pesados (HFO) a partir de 2024.
Estos fuelóleos pesados, más densos y baratos que los destilados, suponen un riego importante en caso de que las naves que los usan para funcionar o que los trasladen sufran un accidente. Por su composición son prácticamente imposibles de limpiar.
Por el calentamiento global, con el consiguiente deshielo de los casquetes polares, más barcos usan las rutas que cruzan el Ártico para comercio, especialmente grandes buques cisterna o de transporte de contenedores. También se acrecentó la explotación minera y la producción de gas y petróleo.
El nuevo reglamento fija el 1 de julio de 2024 como fecha para que todos los buques (excepto los de rescate) que ingresen al ártico dejen de usar hidrocarburos pesados. A su vez deja abierta una puerta para que ocho países con territorios en el ártico, puedan extender la fecha de aplicación hasta julio de 2029.






