Spencer Elden, quien era solo un bebé de cuatro meses cuando protagonizó la famosa portada del disco Nevermind (1991) de Nirvana, denunció ayer a los exintegrantes y herederos del grupo y los acusó de pornografía infantil.
«Los acusados promocionaron pornografía infantil de Spencer de manera intencional y comercial e hicieron uso de la impactante naturaleza de su imagen para promocionarse a sí mismos y su música a costa de Spencer», asegura la denuncia presentada en un juzgado de California, Estados Unidos.
La demanda también sostiene que los acusados se beneficiaron y continúan beneficiándose de «la comercialización de la explotación sexual» de Elden. Elden busca una indemnización por, según dice la demanda, «los daños que ha sufrido y seguirá sufriendo de por vida».
La tapa de Nevermind está considerada como una de las más icónicas de la historia del rock y muestra a un bebé buceando en una piscina y a la caza de un billete de un dólar.
Spencer Elden varias veces expresó su resentimiento hacia Nirvana, ya que a pesar de haber ganado millones de dólares con Nevermind, nunca se comunicaron con él ni lo hicieron partícipe de las ganancias.
“Todos los que participaron en el disco tienen toneladas y toneladas de dinero. Me siento como si fuera lo último del grunge. Vivo en casa de mi madre y conduzco un Honda Civic. Es difícil no enojarse cuando oís la cantidad de dinero que había en juego”, aseguró hace unos meses.







