Los bonos argentinos en dólares sufrieron bajas generalizadas y el riesgo país subió a 2138 puntos básicas, en una reacción esperable luego del comunicado del FMI, en el que asegura que la deuda argentina es “insostenible” y los acreedores deberán hacer una quita sustancial de sus deudas.
Para la Argentina, sin embargo, es una buena noticia. Primero, por el cambio de postura del organismo, históricamente inflexible en cuanto a los ajustes de la economía para pagar deuda, y luego porque le permite al gobierno de Alberto Fernández, sentarse a negociar con los acreedores y plantear una quita sustantiva, con el aval del FMI.






