Luego de 13 años en lo que no estuvo habilitada legalmente para manejar su propia vida, Britney Spears es libre. El martes 7, su padre, James Spears se presentó ante la Justicia estadounidense para solicitar el fin de su tutela. «Si la Sra. Spears quiere poner fin a la tutela y cree que puede manejar su propia vida, el Sr. Spears cree que debería tener esa oportunidad», dice el documento que entregó en el Tribunal Superior de Los Ángeles y pidió que no le hicieran otra pericia psicológica a la artista.
Padre e hija estaban metidos en un fuerte enfrentamiento legal. James quedó a cargo de todo su patrimonio en 2008, luego de que la artista sufriera un colapso mental por el que fue portada de los medios más importantes del mundo. Y tras más de una década dependiendo de su familia, «La princesa del pop» pidió volver a tener el control sobre su vida.
«Sólo quiero que me devuelvan mi vida», manifestó a fines de junio, en una audiencia ante una jueza en Los Ángeles. «Me gustaría demandar a mi familia y compartir mi historia con el mundo», agregó.







