La actriz reconoció que la convencían para que se quitara la ropa y “no decepcionar a los fans”.
La actriz británica Emilia Clarke denunció que sus jefes en Game Of Thrones la presionaban si se negaba a realizar desnudos con las que no se sentía cómoda para interpretar a Daenerys Targaryen.
En una entrevista dijo que los desnudos no estaban contemplados en el contrato, pero sentía que debía hacerlo de todos modos porque era nueva en la industria.
“Soy mucho más sabia ahora con lo que me siento cómoda y con lo que estoy de acuerdo en hacer”, afirmó Clarke.
Cuando se empezó a rodar la serie, en julio de 2010, tenía 22 años. Era más ingenua, estaba comenzando su carrera y no fue fácil poner límites. “He tenido peleas en el set de rodaje. Yo decía que no, que me cubría con una sábana. Y me replicaban: ‘No querrás decepcionar a tus fans'».
“Acababa de salir de la escuela de interpretación”, rememoró. “Pensaba que si lo pone en el guión, será claramente necesario, esto es lo que es y todo va a salir bien».
«Nunca había estado en un rodaje de esa envergadura, y de repente estaba completamente desnuda, rodeada de toda esa gente, sin saber lo que se supone que tenía que hacer, ni lo que se esperaba de mí, ni lo que yo quería”, añadió.






