La empresa Defend Our Children creó pupitres antibalas que permiten a los estudiantes protegerse ante un posible ataque.
Se trata de un escritorio de unos 60 kilos fabricado a partir de material antibalas. Este puede resistir el impacto de una bola de bowling que se mueve a 88 kilómetros por hora.
Si comenzara algún tiroteo en una escuela, el estudiante debe colocarse debajo del pupitre y cerrar la puerta con una manija que está del lado de adentro.







