Germán Castelli, uno de los tres jueces que fueron desplazados de sus cargos en el Tribunal Oral Federal 7 de Comodoro Py, aseguró que su desplazamiento, impulsado por el Gobierno y avalado por el Senado, «es una maniobra burda, pura prepotencia estatal» y lo consideró un «atajo ilegal».
“Llevo muchos años, es normal que haya interferencias políticas, pero los jueces tienen que poner límites; es una maniobra burda, pura prepotencia estatal, actuaron con rapidez para madrugar a las víctimas», manifestó Castelli en declaraciones a Radio La Red.
Además, el juez afirmó que la maniobra del Gobierno quedará registrada «como un manual de la arbitrariedad que se va a estudiar en la facultad en las próximas generaciones».







