En política y en la vida, los gestos dicen más que las palabras. El presidente Alberto Fernández recibió hoy al ex juez español, Baltasar Garzón, promotor de un tribunal ético para periodistas que publicaron artículos críticos sobre la corrupción durante el kirchnerismo; y también a la titular presidente de Madres de Plaza de Mayo, crítica por no ser más duro en sus decisiones de gobierno.
«Debe decidir si está con el Poder Judicial, mayoritariamente corrupto, o con los presos políticos. Es sencillo, solo eso le pido», había dicho Bonafini cuando el Presidente consideró que no había presos políticos en la Argentina, sino «detenidos arbitrarios», en referencia a algunos ex funcionarios encarcelados por presunta corrupción durante el gobierno de Cristina Kirchner.
No hubo declaraciones luego de cada encuentro. Pero hubo una foto de Presidencia con Garzón. Gestos que avalan sus palabras.






