Este lunes estaba previsto que se constituyera el Parlamento tras las elecciones del 8 de noviembre, en las que el partido de la premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi volvió a arrasar al ganar un 83 por ciento del escrutinio. Pero el ejército, que presentó varias denuncias por fraude que fueron rechazadas por la comisión electoral y el Tribunal Supremo, tomó el poder esta madrugada, a solo seis años de recuperar la democracia.
Aung San Suu Kyi, el presidente Win Myint y los gobernadores de las distintas regiones fueron detenidos. Hay soldados patrullando por la calles de la capital, Naipyidaw, y de la principal ciudad, Yangón (Rangún); las líneas telefónicas han sido cortadas y la televisión estatal, MRTV, está teniendo «problemas técnicos» para emitir.
El Tatmadaw –el ejército de Myanmar– aseguró que, transcurrido un año, se celebrarán nuevas elecciones y entonces entregará el poder al vencedor de esos comicios.






