Hong Kong pospondrá un año las elecciones legislativas que estaban previstas para el próximo 6 de septiembre de 2021. «En los siete meses de lucha contra la pandemia, he tenido que tomar algunas decisiones muy duras. Pero esta es la más dura», anunció la jefa ejecutiva del Gobierno local, Carrie Lam a la prensa.
En el gobierno justifican la decisión en el aumento de contagios por Covid-19, que en julio tuvo el mayor aumento de casos diarios en la ciudad desde el comienzo de la crisis. Sin embargo para los simpatizantes del movimiento democrático, se trata de una maniobra para evitar que, impulsada por el descontento popular contra la nueva ley de Seguridad Nacional, la oposición consiga la mayoría en el Parlamento local por primera vez en la historia y el Legislativo pueda convertirse en un baluarte de resistencia a las políticas proPekín.
La medida anunciada por la jefa de gobierno de Hong Kong se venía rumoreando, más luego de que este jueves la Comisión Electoral descalificó a 12 candidatos de la oposición para las legislativas, entre ellos el antiguo líder estudiantil Joshua Wong y tres diputados en activo, del moderado Partido Cívico.
Aunque Lam esgrime una razón de salud pública, la oposición demócrata la acusa de usar la excusa del coronavirus para seguir recortando las libertades en Hong Kong, que lleva un año sacudido por las peores protestas de su historia reclamando plena democracia. En una declaración conjunta, 22 parlamentarios de la oposicón afirmaron que las elecciones legislativas son un pilar del sistema constitucional y que «aplazar las elecciones más del plazo máximo de 14 días es abrir una crisis constitucional. Después de un año de movimiento democrático, es urgente que el Legco se someta al bautismo de la opinión pública, que es la raíz del gobierno de la ciudad.
La oposición aspiraba a repetir en septiembre el éxito de las municipales de noviembre pasado, cuando se impuso en todos los distritos menos uno. Dominar el legislativo es una misión ardua pero no imposible. En las legislativas, solo la mitad de los 70 escaños se decide por voto directo; el resto viene seleccionado por agrupaciones gremiales y empresariales, que suelen inclinarse muy mayoritariamente por candidatos prochinos.







