La sonda espacial Hayabusa 2 trajo de vuelta a la Tierra muestras del asteroide Ryugu, que orbita entre Marte y la Tierra a una distancia mínima de casi 100.000 kilómetros, según informó la agencia espacial japonesa.
Ryugu permaneció casi intacto desde la formación del sistema solar, hace unos 4.500 millones de años, por lo que el material que trajo la cápsula (granos de tierra negra) no es algo que pueda encontrarse en la Tierra.
Hayabusa comenzó el viaje hacia Ryugu –de menos de un kilómtero de diámetro– en 2014. Una vez arribada, la sonda comenzó a orbitarlo. Desde entonces la nave fue aguijoneando al asteroide con un “cuerno robótico” diseñado para captar muestras tanto de la superficie como de su interior, al que accedió disparando proyectiles de metal para abrir cráteres.
Las muestras recogidas por esta sonda permitirán un análisis detallado del material del que está hecho un asteroide y si el agua y los compuestos fundamentales para la vida a la Tierra llegaron desde el espacio.






