El tablero político venezolano ha dado un giro de 180 grados en las últimas horas, al abrirse la puerta de una negociación entre gobierno y oposición mayoritaria. La invocación de un diálogo para alcanzar el acuerdo de salvación nacional por parte de Juan Guaidó cuenta desde anoche con la respuesta afirmativa, con reticencias, de Nicolás Maduro, precedida del “respaldo expreso de la comunidad internacional”.
El presidente encargado de Venezuela respondió a las preguntas en medio de la sorpresa provocada por su iniciativa. “Queremos lograr este acuerdo en el menor tiempo posible para salvar vidas y recuperar a nuestro país”, subrayó en una entrevista a LA NACION.
También demostró claramente su malestar por la salida de la Argentina del Grupo de Lima y por las últimas declaraciones del canciller argentino sobre Venezuela. “Lo que es tóxico es la relación con una dictadura violadora de derechos humanos”, respondió.






