El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, especificó las restricciones que se aplicarán en territorio bonaerense. “No es una ola lo que está pasando, me animo a decir que es un tsunami”, diagnosticó y advirtió: “Corremos el peligro de que se sature el sistema sanitario”.
El mandatario provincial insistió con la necesidad de aplicar “medidas duras” como única forma de evitar los contagios masivos y se mostró alineado con las decisiones tomadas por la administración nacional. “Prefiero ampliar y construir hospitales que ampliar cementerios, como ocurre cuando no aguanta el sistema sanitario”, dijo.
“Vino un crecimiento de casos como no se observó ni en la primera ola, ni el brote de enero. No solo por lo súbito, por la velocidad o porque se adelantó en las previsiones, sino por la magnitud”, señaló Kicillof. Y agregó: Es impresionante la velocidad con la que están creciendo los contagios”.
En este sentido el gobernador se dirigió a un sector de la oposición que no está de acuerdo en tomar estas medidas y dijo: “No está en juego una abstracta libertad individual de hacer lo que queremos, cuando queremos. Hay una grave crisis ocasionada por la pandemia, lo que juegan son los derechos. Hago la pregunta al revés: ‘¿quién tiene derecho a no cuidarse y a contagiar a otro? ¿Qué derecho es ese? No tiene sentido común ni siquiera”.
Según datos que aportó el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, el distrito sumó, en el último reporte, 11.059 nuevos casos de coronavirus y los contagios desde el comienzo de la pandemia llegaron a 1.037.954. Las muertes en territorio bonaerense fueron, en total, 28.771 desde marzo del año pasado.







