Con cuatro votos a favor y el de Elena Highton en contra, la Corte Suprema aceptó este mediodía su competencia para tratar el reclamo del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, para que no se suspendan las clases presenciales. El Tribunal comunicó que la cuestión «se sustanciará por las normas del proceso sumarísimo, por el plazo de cinco días» y dejó sin efecto «la comunicación a la Procuración del Tesoro de la Nación ordenada el 16 de abril del corriente año».






