El Tribunal General de la Unión Europea (TGUE) confirmó la multa de 2 400 millones de euros impuesta por la Comisión Europea a Google por prácticas anticompetitivas en su sistema de comparación de precios, relegando a sus competidores.
El TGUE, con sede en Luxemburgo, desestimó una apelación del gigante estadounidense de Internet y concluyó que había «abusado de su posición dominante» y «que debe confirmarse el importe de la sanción pecuniaria impuesta».
La empresa estadounidense había interpuesto un recurso contra la sanción porque, según expuso en sus argumentos ante el TGUE, es «incorrecta» a nivel legal y desde el punto de vista económico y fáctico.






