Los Beatles guardarán su música en una bóveda que tendrá como objetivo asegurar sus grabaciones durante los próximos 1000 años.
La bóveda, que se instalará en una isla cerca del Polo Norte, intentará utilizar un «almacenamiento digital preparado para el futuro» para proteger las grabaciones musicales durante los siglos venideros.
Según Billboard, entre los otros artistas que se beneficiarán de la bóveda nuclear y resistente a desastres naturales estarán los músicos aborígenes australianos.
Elire Management Group, la firma detrás de la bóveda, planea que sea “construida para resistir el tipo de pulsos electromagnéticos extremos que podrían resultar de una explosión nuclear, que podrían dañar permanentemente los equipos electrónicos y causar estragos en los archivos digitales”.
Para seleccionar qué música se almacenará, Elire se ha asociado con el International Music Council (IMC). Su objetivo es seleccionar la música «más preciosa y querida» de todo el mundo.






