Unos investigadores de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) detectaron en la Antártida una partícula denominada neutrino tau que viaja casi a la velocidad de la luz y podría pertenecer a un universo paralelo que se encontraría al lado del nuestro y cuyas leyes físicas funcionarían de manera contraria a como lo hacen en el nuestro.
El descubrimiento fue realizado gracias a la Antena Antártica de Impulso Transitivo (ANITA) de la NASA, que tiene como objetivo detectar el origen de las Ráfagas Rápidas de Radio (FRB), que son potentes pulsos de energía que duran apenas unos milisegundos. Según la agencia espacial de Estados Unidos, la neutrino tau viaja en el tiempo y acompaña en su momento a las ráfagas rápidas de radio, que a su vez llegarían del hipotético universo paralelo.







