Desde la fundación del Banco Interamericano de Desarrollo en 1960, no hay precedentes de que un estadounidense tome el control de la entidad financiera. En su discurso ante Naciones Unidas en 1958, el ex presidente Eisenhower sostuvo que para que la institución tuviera éxito debería ser liderada por los países latinoamericanos. Por tales motivos, la movida de Donald Trump supone una imposición y una «agresión» al sistema multilateral interamericano.
Tal el análisis que cinco ex presidentes latinoamericanos hicieron de la situación. El colombiano Juan Manuel Santos, el brasileño Fernando Henrique Cardoso, el chileno Ricardo Lagos, el uruguayo Julio María Sanguinetti y el mexicano Ernesto Zedillo manifestaron su preocupación ante una nominación que «implica una ruptura de la norma no escrita, pero respetada desde su origen, por la cual el BID, por razones, entre otras, de eficiencia financiera, tendría su sede en Washington, pero a cambio siempre estaría conducido por un latinoamericano”.
“El nombramiento propuesto de un ciudadano norteamericano en el BID no anunciaría buenos tiempos para el futuro de la entidad, lo que nos lleva a expresar nuestra consternación por esta nueva agresión del Gobierno de los Estados Unidos al sistema multilateral basado en reglas convenidas por los países miembros”, sostienen los expresidentes. Y exhortan a los miembros del BID a oponerse a la acción iniciada por el Gobierno norteamericano recordando que hay otros candidatos al puesto como Laura Chinchilla, expresidenta de Costa Rica, o el argentino Gustavo Béliz, secretario de Asuntos Estratégicos de Alberto Fernández.
Steven Mnuchin, secretario del tesoro de EEUU, sostuvo que la candidatura de Clever-Carone (44 años) anunciada esta semana por el Departamento de Estado, es necesaria por «la coyuntura crítica en la que se encuentra el Banco, ya que la región enfrenta muchos desafíos para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible, particularmente a la luz de la pandemia global”. Y agregó que la misma “demuestra el fuerte compromiso del presidente Trump con el liderazgo de Estados Unidos en importantes instituciones regionales y con el avance de la prosperidad y la seguridad en el hemisferio occidental”.
Desde su inauguración el Banco Interamericano de Desarrollo fue ´residido por un latinoamericano. El primero en asumir como presidente del organismo fue el exministro chileno Felipe Herrera, entre 1960 y 1970. Le siguió el mexicano Antonio Ortiz Mena (1970-1988) y a éste el ex canciller uruguayo Enrique Iglesias (1988-2005) Actualmente la entidad está presidida por el exministro y diplomático colombiano Luis Alberto Moreno, cuyo mandato finaliza. En virtud de esa costumbre, un cargo estadounidense siempre ha ocupado la vicepresidencia.






