martes, 16 junio, 2026

NBNN RADIO EN VIVO

Pocas nevadas y temperaturas «insólitas» para la época provocaron una temporada olvidable para los centros de esquí de la Argentina. 2020 fue un año donde la nieve cayó tal vez como nunca antes pero las restricciones impuestas por el Covid-19 hicieron que ningún centro pudiera abrir. Esta temporada iba a ser diferente pero hubo un problema inesperado: el clima.

Quizás el cartel de la entrada del Parque de Nieve Los Puquios de Mendoza, lo resuma todo: “Temporada 2021 cerrada. Los esperamos en 2022”. Una síntesis de lo que ocurrió en centros importantes.

“A todos los centros de esquí esta situación nos castigó durísimo. Si bien el Cerro Catedral tiene cañones que fabrican nieve, no alcanzó. Quizá para aficionados. Pero para el esquiador nato es muy poco”, señaló, Gastón Burlón, secretario de Turismo de Bariloche.

“Lo que ocurre está dentro de la viabilidad que está imponiendo el cambio climático. Este es un año particular donde dominaron sistemas de alta presión con poco viento en la región y temperaturas que están por encima de la media. Este clima no está dominado ni por los fenómenos “El niño” ni “La niña” y la última experiencia que hemos tenido con estas características fue en 2016. Hubo poca nieve y poco viento, es decir que fue una cosa parecida”, afirmó el licenciado en Ciencias de la Atmósfera y Meteorología.

Y concretó: “Lo que sí es cierto es que el déficit de cobertura de nieve en la Patagonia fue la más baja en los últimos 20 años. Lo que se ve también en las imágenes satelitales. Además hemos tenido récord de temperatura, como en Esquel que llegó a 19,9°, en julio. Pero el movimiento de la atmósfera no afecta solo a una provincia sino a toda la Patagonia como Chubut, Neuquén y Río Negro. Y alcanza a Mendoza. Malargüe presentó la precipitación (de nieve y lluvia) más baja en julio, que también fue récord”.