El detenido empresario Lázaro Báez afirmó que hubo una «persecución sistemática del poder político, la prensa y gran parte del Poder Judicial» hacia su persona, que derivó en la destrucción de sus empresas por «acompañar a un hombre que ha sido grande», refiriéndose al ex presidente Néstor Kirchner.
En sus últimas palabras en el juicio por lavado de dinero, Báez manifestó: «Llevo cinco años preso sin poder conocer a mis nietos, sin poder estar cerca de mis hijos, sin poder poner en marcha lo que fue un sueño para mi Santa Cruz y tratar de acompañar a un hombre que ha sido grande como es Néstor».
Y agregó: «Vi durante siete años cómo mi familia, hijos, compañeros fueron víctimas de una persecución sistemática del poder político, la prensa, gran parte del Poder Judicial».






