La Organización Mundial de la Salud fue clara: “Hasta la fecha no hay información ni pruebas que indiquen que el SARS-CoV-2 pueda transmitirse por medio de mosquitos”. Un estudio publicado en Scientific Reports confirma y demuestra que tres especies de mosquitos ampliamente distribuidas por el mundo (Aedes aegypti, Ae. albopictus y el Culex quinquefasciatus) no tienen la capacidad de infectar y transmitir el SARS-CoV-2.
Los investigadores infectaron a los mosquitos mediante una inoculación intratorácica. Al cabo de dos horas, recuperaron los agentes infecciosos de 15 mosquitos. Dos de ellos ya no tenían el virus. Más allá de las 24 horas, no se detectó el SARS-CoV-2 en otros 277 mosquitos inoculados. Este dato sugiere una rápida pérdida de sus características infecciosas y la ausencia de replicación tras la inyección.
“Nuestros hallazgos sugieren que los mosquitos en los géneros Aedes y Culex son refractarios al SARS-CoV-2 y, aunque se alimenten de una persona con virus en la sangre es poco probable que contribuyan al mantenimiento viral y transmisión en la naturaleza”, concluyen los científicos en su publicación.






