La candidata de la oposición Maia Sandu ha ganado este domingo las elecciones presidenciales en Moldávia. La pro-europea ex primera ministra, se alzó con el 57,7% de los votos por sobre el actual mandatario, Igor Dodon, prorruso que obtuvo el 42,2%.
Moldavia, de 3,5 millones de habitantes, está situada entre Ucrania y Rumania (miembro de la Unión Europea) y desde hace una década está sacudida por la inestabilidad política. Sandu, de 48 años, execonomista del Banco Mundial que se convertirá en la primera presidenta del país, ganó con un potente discurso contra la corrupción, que lastra todavía más la economía de esta antigua república soviética, uno de los países más pobres de Europa.
Moldavia todavía no se recuperó del esquema de fraude bancario de más de mil millones de dólares (el equivalente al 15% de su producción económica mundial) que desaparecieron del sistema bancario moldavo en 2014 y 2015. Un caso conocido como “el robo del siglo” que mermó todavía más la confianza de los aliados occidentales y prestamistas internacionales hacia el país.







