En la madrugada del miércoles al jueves, la lluvia de meteoros conocida como Oriónidas, llegará a su máximo esplendor. Quienes tengan la suerte de contar con cielos despejados, podrán ver hasta 30 meteoros por hora.
Las «estrellas fugaces» en realidad son, en este caso, restos del cometa Halley, que pasa por la Tierra cada 75 o 76 años, y a medida que da la vuelta al sol deja un rastro de escombros por el que la Tierra pasa cada año. Estos diminutos fragmentos de cometas entran en la atmósfera de la Tierra, convirtiéndose en meteoros.
Las Eta Acuáridas, que acontece cada mes de mayo, también son restos del cometa por el que nuestro planeta hace su paso.
Los meteoros de las Oriónidas son visibles desde cualquier lugar de la Tierra y se pueden ver en cualquier parte del cielo. Toman su nombre porque parecen irradiar desde la constelación de Orión, también conocida como la del cazador. Pueden pasar a una velocidad de hasta 238.000 km / h en velocidad relativa.







