Después de casi 470 millones de kilómetros recorridos en siete meses, el rover Perseverance completó su viaje a Marte con el objetivo de buscar rastros de vida pasada en el cráter Jezero, donde hace unos 3.500 millones de años hubo abundante agua.
“Probando mis herramientas a medida que avanzó hacia más ciencia. Usé mi brazo robótico para acercarme a esta roca después golpearla con mi láser. ¿Puedes decir que realmente me gustan las rocas?”. Esa fue la última comunicación que realizó el robot Perseverance, el nuevo vehículo explorador de la NASA sobre la superficie de Marte, que está comenzando a estudiar el suelo de un antiguo cráter marciano.
El rover rastreará signos de vida microbiana antigua en Marte, recolectará y almacenará rocas y regolitos marcianos (roca y polvo) para que futuras misiones los traigan a la Tierra, caracterizará la geología y el clima del planeta y allanará el camino para la exploración humana en un futuro cercano.







