El 11 de septiembre los etíopes marcaron el comienzo de un nuevo año, con banquetes en muchos hogares, a pesar de las dificultades causadas por el aumento de los precios, la guerra y la crisis alimentaria en el norte.
No solo el año es este país dura 13 meses, sino que el calendario etíope también está siete años y ocho meses por detrás del calendario occidental, lo que hizo que el sábado pasado fuera el comienzo de 2014.
El tiempo también se cuenta de manera diferente: el día se divide en dos franjas horarias de 12 horas a partir de las 06:00, lo que hace que tanto el mediodía como la medianoche sean las seis en punto en hora etíope.






