Al «aislamiento» que el Brexit podría llegar a ocasionar a Gran Bretaña, con la negociación entre el reino y la Unión Europea estancadas, se le suma una nueva cepa de coronavirus que podría ser a causante de la nueva ola de contagios en la isla.
El primero en tomar la decisión de suspender los vuelos con Gran Bretaña fue el gobierno de los Países Bajos. Su primer ministro Mark Rutte dispuso prohibirlos entre el 20 de diciembre y el 1 de enero. A esta medida se sumó Bélgica e Italia y Francia y Alemania la están evaluando. España cortará los vuelos con el Reino Unido si no llega una respuesta conjunta de la Unión Europea.
Según el gobierno de Boris Johnson, la nueva cepa de coronavirus tiene una mayor capacidad de transmisión (hasta un 70% más que la cepa anterior) y, por tanto, los contagios se producen con mayor rapidez. Los científicos advierten de que aún no se conoce si esta nueva cepa es realmente más contagiosa.







