Shamina Begum –una joven londinense de ascendencia bangladesí– hace seis años escapó a Siria para unirse al Estado Islámico (ISIS) junto a dos amigas. Tenía solo 15 años. En 2019 fue encontrada en un campo de refugiados embarazada de su tercer hijo, quien al poco tiempo murió compartiendo el mismo destino de sus hermanos.
El entonces ministro del Interior, Sajid Javid, decidió retirarle la nacionalidad por motivos de seguridad nacional. En julio del año pasado, el Tribunal de Apelaciones dictaminó que a la joven debería permitírsele su regreso a Reino Unido para presentar su caso. Tras la apelación presentada por el Ministerio del Interior, el Tribunal Supremo dictaminó el viernes en forma unánime que Shamina no podrá volver a pisar suelo británico,y por tanto no podrá pelear en los tribunales para que le sea devuelta su ciudadanía.
Cuando fue encontrada por un periodista de The Times, la joven declaró: «No soy la misma estudiante tonta de 15 años que se escapó de Bethnal Green […] no me arrepiento de haber venido aquí».
Tras el retiro de la nacionalidad británica y al haberse negado Bangladesh a otorgarle su ciudadanía por descendencia, Shamina Begum se ha convertido en apátrida.






