La tormenta que está azotando Texas, con marcas de hasta -18° centígrados está alterando el ecosistema y, principalmente, la vida de las tortugas acostumbradas a las aguas cálidas del Golfo de México. Las marcas bajo cero no se registran desde hace 30 años y, ante esta situación, las tortugas necesitan mayores cuidados.
Los voluntarios se han encargado de trasladar casi 5.000 animales a este improvisado refugio donde las tortugas estás menos expuestas a la intemperie. En el centro de convenciones aclimatado como invernadero, permanecerán las tortugas hasta que las temperaturas suban y las aguas del golfo recuperen su calidez habitual.







