En medio de las tensiones por la coparticipación, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, decidió que la eliminación de impuestos a la tarjeta de crédito que había anunciado no se aplique si el presidente Alberto Fernández no cumple con el fallo de la Corte Suprema de Justicia que le ordenó devolverle a la administración porteña el porcentaje que le quitó de esos fondos.
De acuerdo con lo que pudo saber Infobae, apenas unas horas antes de que comience en la Legislatura de la Ciudad la sesión en la que se va a tratar la mencionada reducción impositiva, el mandatario local dispuso que se agregue una cláusula al proyecto original para que la medida quede condicionada a lo que haga la Nación.
Así lo acordó Rodríguez Larreta durante una conversación por zoom que mantuvo con los principales integrantes del bloque oficialista en el recinto. De esta manera, se garantizará contar con los recursos financieros antes de dejar de percibir el gravamen que actualmente representa un 1,2% sobre el total del resumen de los gastos realizados con tarjetas de crédito.
La decisión la tomó poco después de que el propio Alberto Fernández anticipara que no va a acatar la cautelar a la que hizo lugar la Corte recientemente, la cual establece que la Ciudad debe volver a percibir el 2,5% de la coparticipación en lugar del 1,4% que recibe ahora, lo que representa unos 180 mil millones de pesos adicionales.
Con ese fallo, el máximo tribunal argentino le había dado nuevamente a las autoridades porteñas los fondos que tenía hasta 2020, cuando el gobierno nacional se los recortó, pero el Presidente sostuvo que esto “es de imposible cumplimiento” porque ese dinero no está previsto en el Presupuesto que votó el Congreso.
“Primero, voy a eliminar totalmente el impuesto a las tarjetas de crédito. Repito, voy a eliminar el impuesto a las tarjetas de crédito. A partir de mañana mismo, jueves 22 de diciembre, el impuesto dejará de estar vigente”, dijo Rodríguez Larreta en una conferencia de prensa que encabezó poco después de la resolución de la Corte.
Sin embargo, este recorte debía pasar primero por la Legislatura, por lo que el mandatario envió al recinto el proyecto de ley para derogar ese impuesto, así como también la alícuota de Ingresos Brutos que se gravan sobre los instrumentos financieros.






