Carlos Esteban Nielsen, quien había hecho la mejor oferta para la licitación de los 10 mil penes de madera pulida que iba a comprar el Gobierno, explicó qué decidió bajarse en la licitación porque «no era un buen negocio».
“Tenía 48 horas para presentar la garantía de mantenimiento de oferta (un pagaré) y no la mandé, lo cual es causal de desestimación no subsanable”, dijo Esteban Nielsen.
La licitación buscaba adquirir 10 mil penes de madera, 10 mil maletines de polipropileno, y 10 mil dispensadores blancos que serán utilizados como materiales de promoción para prevenir enfermedades de transmisión sexual.
“Los insumos solicitados permitirán asegurar una amplia disponibilidad de materiales de promoción cuya finalidad sea concientizar y evitar la propagación de enfermedades de transmisión sexual tales como el VIH y otras ITS en el marco de la Ley N° 23.798″, señala el expediente administrativo emitido por la Secretaría de Acceso a la Salud de la Nación.







