Luego de 22 días en el espacio, la nave china Chag’e 5 regresó a la Tierra con la primera carga de rocas lunares en medio siglo. Pero no solo de rocas se componía su carga. La nave había transportado en un contenedor especial semillas de orquídeas, alfalfa, avena y arroz. Y estas últimas lograron germinar durante su estancia en nuestro satélite, según informó el programa de investigación lunar chino (CLEP), que también mostró los brotes.
«El despliegue del experimento de mutagénesis en el espacio profundo es un hito importante para mejorar las cosechas», afirman desde CLEP. Sin embargo, la afirmación de los científicos chinos falta ser comprobada hasta que no se produzca el cultivo y posteriores investigaciones.
La anterior misión, la Chang’e 4, transportaba granos de colza, arabidopsis, levaduras y huevos de la mosca de la fruta. Ninguna prosperó, salvo una semilla de algodón, que comenzó a crecer dentro del «huerto espacial» en el interior de la nave. Sin embargo, a los pocos días, la agencia espacial china informó que la planta no logró sobrevivir. A diferencia de la Chang’e 5, la Chang’e 4 quedó en la Luna, por lo que las semillas y el brote, quedaron más tiempo sometidos a las inclemencias del tiempo lunar.






