El pueblo de Aberhosan, en el condado de Powys en Gales, se quedaba sin Internet todos los días a las 7 de la mañana y, según descubrieron sus habitantes tras una sustitución del cableado del pueblo, el origen del problema estaba en un televisor viejo de un vecino.
Según informó la cadena BBC, un vecino se levantaba todos los días a las 7 y prendía su antiguo televisor para ver las noticias, sin embargo, no sabía que el aparato emitía una potente señal eléctrica que interfería con toda la banda ancha de Aberhosan.
El televisor emitía un ruido de impulso único a alto nivel, que, en general, se asocia a este tipo de problemas con las redes eléctricas.






